Todas las grandes bandas están afiliadas con satán: Reseña de festival Aural y Bestia.

 

Omar Ayala A.K.A. Wont 

Hola a todos bienvenidos a los amigos de wontimer, en esta ocasión hablaré de la alucinante experiencia de fin de semana que viví en el Festival Aural y Bestia Festival 2k16. El sábado 3 de diciembre asistí al concierto de Cleric, Simulacrum y Godflesh que tuvo como sede el Lunario del Auditorio Nacional, la experiencia fue totalmente singular tanto por la propuesta sonora de las bandas, la calidad del audio y el público asistente.

Pasadas las 9:00pm llegué corriendo al venue y desde que puse un pie dentro del Lunario comencé a encontrarme caras conocidas de amigos que al igual que yo son enormes fanáticos de la potencia sonora; para ese momento Cleric había comenzado su set y alcance a escuchar los últimos 3 tracks. La banda de Philly (Philadelphia, Pennsylvania) es un match que combina el Hardcore, el Metal y bosquejos de noise para generar un Post-Metal con una fuerte dosis de Jazz; se nota mucho una influencia de Mike Patton en el vocal y quizás en el ensamble pinceladas del sonido de Candiria. Sin embargo, Cleric lucio muy bien para ser el acto abridor de lo que tenía que ser una noche intensa.

En el inter de preparación del escenario para Simulacrum, aproveche para encontrar y saludar al restante de la pandilla de Lxs Grises; la verdad es que no sabía que esperar esa noche, me confieso fan absoluto de Godflesh y estaba muy ansioso por escucharlos y sentir en cada una de las fibras de mi cuerpo la potencia de su acto en vivo. Los de Simulacrum subieron al escenario, son un grupo liderado por John Medesky y su set en general fue un despliegue de improvisaciones instrumentales con una base sólida en el jazz aderezada por momentos psicodélicos y metaleros; el baterista parecía una especie de pulpo jugando con las baquetas, Medesky lució impecable en el órgano y el guitarrista, que era el mismo guitarro de Cleric, hizo de las suyas con riffs bastante thrashers con lo que parecía una combinación infalible de JCM900 y HM-2. La propuesta de Simulacrum podría parecer compleja sin embargo no dejó de ser entretenida y aunque hizo falta ese “momentum” musical al que estamos tan acostumbrados y que constantemente buscamos en una canción, creo que esa es la finalidad del ejercicio musical que Aural y Bestia nos presentan como festival, un ejercicio musical que busca ir más allá del convencionalismo de la música a la que estamos acostumbrados a consumir y busca perforar en nuestra capacidad de concentración para ampliar nuestro horizonte sonoro. Finalmente llegó el momento de la leyenda, y creo que no estábamos preparados para la clase de historia que Godflesh dio esa noche.

Para abordar a Godflesh hay que tomar en cuenta el contexto en el que la banda tuvo su nacimiento y su desarrollo, finales de los 80 e inicios de los 90; el movimiento conocido como “metal extremo” estaba experimentando su génesis y la división de géneros no estaba marcada, es más, ni siquiera existía. Por lo tanto, Godflesh pertenece a esa camada de bandas que forjaron el amanecer de los sonidos extremos en el metal, y su sonido es la semilla de lo que hoy hacen bandas como Meshuggah; y aun así Godflesh es una banda cuyo verdadero legado se encuentra en sonidos propios del Post-metal y Grindcore; géneros fuertemente enraizados al punk.

El show de Godflesh fue una repasada por toda su discografía, de hecho, solo tocaron un tema de su nuevo disco; que es su primer álbum después de 13 años de silencio. Durante toda la presentación hubo dos pantallas que proyectaban visuales con una temática escatológica y con una carga muy fuerte de blasfemia religiosa. El sonido estuvo impecable, la experiencia sonora fue opresiva pues la paleta sónica que Godflesh nos presentó, aunque sencilla, fue algo muy bien diseñado, excelentemente ecualizado. Las pistas de batería electrónica picaban en el oído, y su cadencia fue hipnótica, no hubo contemplaciones, simplemente un sonido enteramente industrial que sirvió de base para G. C. Green y su bajo demoledor, cuyas frecuencias hacían retumbar el cuerpo completo y marcaban una armonía perfecta pero sumamente agresiva sobre la cual se erigía una guitarra con la cantidad de distorsión necesaria para otorgar potencia y ruido, pero que en ningún momento perdió claridad al momento de gritar todos esos armónicos tremendos ejecutados por las manos de Justin Broadrick. Tanto Broadrick como Green demostraron una maestría absoluta como artífices del sonido que les ha colocado en el status de leyenda.

El performance fue completamente físico, Broadrick nos mostró una visión distinta sobre cómo abordar un riff de guitarra, y es que generalmente estamos acostumbrados al sonido “in your face” de todas las bandas rockeras, pero lo mostrado por Godflesh el sábado fue una experiencia sensorial distinta en donde el groove se apoderó de la sala y la disonancia acompañada por la voz visceral de Justin Broadrick generó texturas que crearon un panorama apocalíptico; es más, fue como una fiesta en el inframundo. Quiero aprovechar para agradecer a Festival Aural y Bestia Festival por todas las facilidades para con Indie Life; este año ha sido de altas bandas con conciertos tremendos, y sin duda poder cerrarlo con Aural y Bestia, ha sido un verdadero placer. ¡Heavy Metal hasta la muerte!

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